Y los cazadores del arca perdida



Título original: “Indiana Jones & The Raiders of the Lost Ark”
Dirección: Leonardo Favio.
Elenco: Germán Krauss (como Indiana Jones), Arnaldo André (como Marcus Brody), Andrea del Boca (como Marion Ravenwood) y gran elenco.
Género: Ciencia ficción.
Director: Steven Spielberg
Origen: 1981 - Estados Unidos
Duración: No importa, todas las películas duran más o menos lo mismo.



Haciendo la grulla.
Acá es cuando Miyaghi hace que sí con la cabeza e Indy sale campeón de Indianápolis.

"Indiana Jones & The Raiders of the Lost Ark" es el título en inglés de esta formidable película. Acá en Argentina iban a ponerle "Indiana Jones y El Divino Botón" pero al final se terminó llamando "Indiana Jones y los Cazadores Arca Perdida".

En este clásico de superacción, Germán Krauss interpreta a Indiana Jones, un profesor de la UBA que da Sociedad y Estado en la sede Agronomía del CBC y a la noche maneja un taxi.

Para las vacaciones de verano, su madre la Beba Youns se va a Santa Teresita; ella vive en el Tigre y le deja de encargo que le haga la gauchada de ir hasta la casa a regarle el potus.
Una vez en la casa de su vieja, Indiana se encuentra con uno de esos frascos para escupir adentro los carozos de las aceitunas; ese frasco tiene la forma de un dios indígena y parece que es una reliquia arqueológica muy valiosa.

"¿De qué estás hablando Indy?"
clásica frase

Resulta que Indy (ah re confianza) recuerda un comentario que le hizo un amigo en un asado: "Por una de esas cosas te pueden llegar a dar buena mosca".

Pero no es fácil para Indy hacerse de la estatuilla, porque está justo apoyada en una mesita renga, y si llega a agarrar la estatuilla, la mesita se desequilibra y activa un mecanismo de defensa que hace que caiga del segundo piso una almóndiga enorme que si te agarra te aplasta y te mata, obvio.

El doctor Jones se las ingenia como puede: agarra la Guía T que lleva siempre encima y con un movimiento rápido la coloca justo debajo de la pata más corta de la mesa, apoderándose simultáneamente de la estatuilla. En eso se escucha un estruendo terrible: es la almóndiga de la muerte.

La albóndiga asesina persiguiendo a Indy
Indiana entonces sale corriendo y la almóndiga lo persigue como por un túnel, escena famosa del cine si las hay, hasta que por fin se salva tirándose a un pozo. Ahí abajo es donde se encuentra con el cadáver de Forrestal, viejo competidor suyo, y le dice "tás flaaaco, pibe". Después de sortear varios obstáculos, Indiana sale de la casa de su vieja. Hay una escena muy buena acá que es cuando por poco pierde el sombrero, y también casi pierde un brazo tratando de recuperarlo. Ay este Indiana...

A la salida lo espera una bandita de pibes chorros; son como catorce y les pintó arrebatarle la estatuilla. Entonces aparece el señor Barriga y dice "Uh, esto me viene al pelo. Quedate tranqui que tu vieja no me debe nada". Y se lleva la estatuilla como pago del alquiler.

Jack, amigo de Indy y piloto del avión que lo trajo, le dice "Es una lucha... Che, ¿dónde te dejo?"
"¡Cómo pesa el Arca! ¿Los del flete la aceptarán?"
"Y, tirame ahí en la facu que lo tengo que ver a coso, a Marcus", dice Indy. Marcus Brody es el decano de la UBA, que lo recibe en su oficina y le dice "¿Podés creer que va a haber otra vez paro docente? Bueno, no importa... Vino gente que quiere verte; metete la camisa adentro del pantalón, querés".

Acá prestá atención porque es cuando empieza la pelicula posta. Toda la parte anterior, que dura unos veinte o quince minutos, es más bien una demostración de lo ingenioso y hábil que es nuestro héroe.

A Indy le sobra facha. Acá con su minita, Marion Ravenwood en una sedería en Once.
En la Facultad lo esperan los del FBI, que le comentan así como quien no quiere la cosa que hay una especie de baúl perdido en Egipto que se llama el Arca Perdida, jeje, justamente porque está perdida, si no se llamaría el Arca encontrada. En realidad se llama Arca de la Alianza (a nombre de Graciela Fernández Meijide y Aníbal Ibarra). La cuestión es que en el Arca están guardadas las tablas de los 10 Mandamientos de Moisés, la lista de los mandados y una boleta ganadora del Prode, ambas también de Moisés. Imaginate que algo así tiene un valor incalculable: ¡la boleta ganadora del Prode! ¿Sabés lo que es eso?

Error de la productora.
Se entrecruzaron las grabaciones de Indiana Jones y Superman.

"Y bueh, si hay que ir hay que ir", dice Indy. "Qué se le va a hacer."

Y los del FBI le advierten: "Ojo que hay nazis dando vueltas que también están interesados en el coso este... Guarda... Cuidate, llevate un saquito porque va a refrescar."

Obviamente, Indy viaja en avión a Egipto, para rescatar el Arca antes de que le ganen de mano los nazis. Ahí, en Egipto al 1300, casi esquina Cuenca, hay un turco que se le hace el piola a Indiana y empieza a sacudir un sable así como para asustarlo. Él agarra y le pega un tiro y después le hace tragar el sable.

En un campamento arqueológico Indiana se encuentra con Marion Ravenwood, una minita que se había tranzado cuando era chico en la colonia de vacaciones, y bueno, se reencuentran y como que resurgen un montón de viejos sentimientos. "Qué lo tiró", dice Indy, "mirá dónde nos venimos a encontrar... El mundo es un pañuelo".

"Desde que tomo clases de danza se redujo mi rengera al 40%"
Es entonces que le ofrece a Marion unírsele en su travesía. "Sí, me re cabe", dice ella.

Aparece también un pibito que se les suma en la misión. Se llama Abu y es el que aporta el toque cándido al film. Hay una escena en un hotel en que lo ve a Jones afeitándose y él le dice: "Señor, cuando sea grande quisiera ser lampiño".

Durante la búsqueda del Arca, la pareja de arquéologos tienen que pelear contra los espías nazis que se la pasan molestándolos. Pero por fin, y pese a todos los obstáculos y dificultades, encuentran el Arca y viajan a Nepal, que es donde los esperan unos científicos amigos. "Sí, dale, en Nepal a eso de las 5, yo alquilo la canchita".

Sin embargo, las cosas se complican cuando -antes de llegar a destino- son interceptados por los nazis. Éstos se llevan a Marion pero Indy y Abu zafan, entonces aprovechan y persiguen a los malosos (ah re tiernis) hasta su guarida secreta.

Los pibes festejando el descuento de 4 remeras al precio de una.
¿A que no saben quién es el jefe de los nazis? No, Gárgamel no. El Doctor Garra tampoco. El Profesor Neurus menos que menos. ¿Te rendís? Bueno. La respuesta era Hitler. Ah, ¿viste?

Sí, aparece el Adolfo en la peli. Los soldados están jugando al truco, y cuando Hitler dice "Nein Duch Enbiden" salta Indiana, que estaba escondido detrás de una silla, y grita "¡Se carteó! ¡Se está carteando!"

Obvio que los nazis ahí lo muelen a palazos y Hitler le dice "A ver... ¿Qué te anda pasando a vos?" Y Jones responde "Yo te vi, le hiciste la seña del dos de bastos." A lo que Fito (ah re confianza II) le contesta "No, pelotudo, es que se me fue la mano con la Gillette mientras me afeitaba el bigotito y ahora me molesta el labio... ¡Guardias! Al calabazo... Calabró... digo calabozo."

Los Ángeles de Indy. Próximamente en las mejores Marcelo Salas.
Entonces los agarran a Indiana y a Marion y los atan a un poste, mientras ellos, los nazis, se apresuran a abrir el Arca. Indy le advierte a Marion: "Guarda, che, cerrá los ojos porque va a haber una escena de sangre". Lo que quiere decir Indy en realidad es que el contenido del Arca no puede ser visto por cualquiera, que sólo pueden tener acceso a él las personas puras de corazón y que no figuren en el Veraz. Por esa razón, cuando los ambiciosos nazis abren el Arca, empiezan a salir rayos, centellas y columnas de humo que van los van fulminando uno a uno. Hay uno de ellos, un pelado, que se derrite.

Y en fin. Los nazis se mueren, Indy y Marion se besan, cae Marcus con unas pizzas y Abu dice un chiste y todos se ríen, estilo final de capítulo de La Liga de la Justicia. Indiana también hace un chiste y guiña un ojo a la cámara y aparece THE END.


Ojalá les haya gustado tanto como a nesotro.